La noche es un momento especial en cada crucero, cualquiera que sea su estado de ánimo o sus gustos personales. De entrada, se empieza con un excelente cena en la que se pueden comer todos los platos del menú, si así lo desea, o limitarse a tomar los cuatro platos normalmente previsto. La cena puede prepararse en alguno de los salones, tomándose una copa mientras se escucha música en directo. Tras la cena hay el espectáculo en el teatro principal, además de otras actividades, como el casino, karaoke, etc. Para acabar la noche o para tomar fuerzas para la discoteca, a media noche hay un bufet o se pasan bandejas con canapés o montaditos.
Los animadores
La principal fuente de animación son los cantantes, bailarines, coreógrafos, músicos y demás personas que participan en los espectáculos. Tienen un contrato de 6-7 meses. Hay navieras que encargan fuera las producciones de los espectáculo con su propio personal mientras otras, por el contrario, lo hacen todo en casa teniendo sus propias producciones (Royal Caribbean, Princess, etc.). En los barcos pequeños, los artistas suelen también participar como animadores de las demás actividades. En todo caso, los artistas suelen también acompañar a las excursiones cuando es necesario.
Artistas invitados
Las navieras suelen ofrecer espectáculos de artistas invitados que acuden al barco ocasionalmente y no viven en él. Este es el caso de los actores, ilusionistas, solistas, humoristas, etc. Los artistas invitados suelen actuar en el teatro principal. Algunos de ellos son muy conocidos. Algunos de estos artistas no suben y bajan del barco para su actuación, sino que permanecen en el barco durante una parte del crucero, por lo cual es posible entrar en contacto con ellos en el bufet, la piscina, etc.
Cuando el barco duerme en un puerto o zarpa muy tarde, algunas navieras invitan a artistas locales como muestra de su propia cultura (danza del vientre en Estambul, flamenco o una tuna en Barcelona, bailes mejicanos en Acapulco, danzas hawaianas en Hawai, etc.).
Los espectáculos
Continúan los espectáculos tradicionales de canto y baile pero van evolucionando para hacer una oferta para cada uno de los diversos grupos de pasajeros que hay en los grandes barcos de nueva generación.
Como los cruceros tienen cada vez más una más amplia gama de edades, han de adaptarse a esta realidad por lo cual, además de los espectáculos se ofrecen fiestas en las cubiertas exteriores, para que los pasajeros acudan a lo que más les apetezca. Otra línea, es ofrecer actuaciones más íntimas en diversos locales del barco como el piano bar, los conjuntos con cantante en algunos salones, discotecas para jóvenes, y así cubrir una amplia gama de gustos. A la gente joven le gusta poder participar en los eventos, por lo que son muy populares el karaoke, los concursos entre los pasajeros, los concursos de baile. A todo esto, las navieras también han de adaptarse a las diferentes lenguas de los pasajeros, para que todos ellos puedan encontrar algo a su gusto. Para ello, los espectáculos visuales, como los que se hacen sobre hielo, son muy populares.
Los espectáculos temáticos están cada vez más de moda. Así, hay espectáculos de música de una determinada década en los cuales se promueve la nostalgia de los recuerdos del pasado. En los barcos grandes, cada vez más los espectáculos se parecen a los similares de Broadway, Las Vegas o el West End londinense.
Los barcos pequeños
Tienen el problema de unos scenarios no tan grandes como en los megabuques, lo cual impide hacer determinados espectáculos que precisan mucho espacio y grandes medios tecnológicos. Al llevar pocos pasajeros, su presupuesto para entretenimiento también es menor. Pero, haciendo de la necesidad virtud, logran ofrecer unos espectáculos de calidad y muy atractivos.
Los barcos pequeños, también intentan salirse de los moldes de entretenimiento de los grandes barcos, y ofrecer algo más adecuado a su tamaño y pasaje haciendo que los espectáculos sean más del tipo cabaret íntimo que de un gran teatro. El teatro pequeño, hace posible los espectáculos en pequeño formato que son imposibles en los enormes teatros de los megabuques. Y funciona muy bien.
El cine está de vuelta
Además de la posibilidad de verte una película en tu camarote, bien por
Estas pantallas gigantes no sólo sirven para proyectar películas sino que se aprovechan para emitir conciertos, series de TV, deportes y otros eventos que ganan en una pantalla grande rodeado de gente.
La cena es un espectáculo
Actualmente las navieras reconocen que la cena puede convertirse en un entretenimiento. Ya no se limitan al Baked Alaska Parade o a las cenas a la americana, es decir, con baile simultáneo, como en Silversea, animado por un conjunto que toca en directo. Ahora los camareros cantan y se disfrazan con un motivo determinado y, si hace falta, bailan (Johnny Rockets, en RCCI). El baile, en Carnival, no solo está limitado a los comensales, sino que está abierto a todos los que quieran bailar en ese momento estén o no cenando.
En otros barcos, la cocina se convierte en espectáculo, habiendo una cocina-comedor que se abre por las noches para los que quieran degustar la comida preparada en directo. Esto es posible en Cunard, Holland America, Princess, etc. O, simplemente, se come en la propia cocina un día especial, con la cocina abierta a todos, como en Silversea. En SeaDream se puede ir de compras con el cocinero en los puertos y así disfrutar y conocer los productos típicos de cada puerto. No digamos del restaurante Teppanyaki de NCL en donde te sientas alrededor de una plancha donde el cocinero japonés va preparando cada uno de los platos y sirviéndolo a los comensales.
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